Tres preguntas diarias para ayudar a tu hijo
Preescolar

El inicio de la vida escolar (3 a 6 años) es una etapa crítica porque es donde se sientan las bases del desarrollo cognitivo y social.
A pesar de que puedes tener interacciones diarias con los profesores, estas tienden a ser muy cortas ya que suceden durante la entrada y la salida de clase. Estos encuentros de pasillo solo sirven para comunicar cosas importantes, pero esta información rara vez es lo suficientemente útil para que puedas dar apoyo dirigido en casa.
El niño, rara vez te dirá que tienen un problema ya sea porque no lo entiende o por el miedo a decepcionar a sus padres.
Puedes usar diariamente estas tres preguntas para ayudarte a identificar cómo le fué a tu hijo en la escuela. Estas están enfocadas en su comportamiento y emociones porque a esta edad son la mejor forma de entender cómo le fué.

1. La pregunta de la emoción intensa
(estrés o agotamiento)
Cuéntame una cosa que te hizo sentir muy, muy, muy enojado o triste en la escuela hoy, y una cosa que te dio mucha risa.
El objetivo
Esta es una etapa de intensas emociones. Los niños son muy excitables y caen en estados afectivos extremos por motivos sin importancia. Preguntar sobre estas emociones extremas te ayuda a determinar si su reacción impulsiva, explosiva o silenciosa al llegar a casa es parte de su desarrollo natural o si es un signo de agotamiento emocional o estrés crónico que el entorno escolar les está generando
La respuesta saludable
Describe brevemente una molestia menor y pasa rápidamente a enfocarse en la alegría.
La otra respuesta
Presenta una reacción impulsiva, explosiva o silenciosa al llegar a casa. Se molesta fácilmente por cualquier situación sin importancia.
Esta respuesta indica que el niño está experimentando un agotamiento emocional o que algo en la dinámica escolar lo está superando. Si notas este patrón, tienes una señal clara de que algo no va bien y que necesitas investigar qué lo detonó.
Ahora que has detectado la emoción, intenta que el niño te describa el momento exacto antes de la explosión o la tristeza sin regañarlo. Para una solución efectiva, necesitas averiguar si fue una persona o una actividad específica lo que lo superó.
Si esta respuesta se repite varios días por las misma circunstancias, habla con el maestro para que esté enterado y puedan establecer un plan acción conjunto.
2. La pregunta de la voluntad
(Constancia y atención dirigida)
Cuéntame qué aprendiste hoy
El objetivo
Aunque en preescolar el aprendizaje se “disfraza de juego”, el niño debe desarrollar la atención dirigida y la constancia para poder concentrarse en una tarea. El niño tiene que aprender a hacer cosas que no le interesan o le desagradan. Si el niño no logra esta habilidad, puede ser un predictor de bajo rendimiento futuro.
La respuesta saludable
Identifica que aprendió.
La otra respuesta
El niño se muestra evasivo o responde con un no sé o nada. Manifiesta una actitud de poca atención o poca memoria.
Esta respuesta sugiere que el niño no está logrando dirigir voluntariamente su conducta o que le está costando adquirir la actitud de trabajo que le será esencial para la escuela básica. El problema no es la falta de juego, sino la falta de capacidad de concentrarse durante mucho tiempo en una tarea.
Establezca una rutina no negociable en casa para el “tiempo de trabajo” (lectura o dibujo estructurado). Para darle un apoyo dirigido en la escuela, puede pedirle al maestro y solicite un ejemplo de un objetivo de desarrollo específico (ej., en habilidades lingüísticas o matemáticas fundamentales) en el que centrar el apoyo en casa esta semana.
3. La pregunta de la conexión social (Seguridad y apoyo)
¿Qué te dijo hoy tu maestra?
El objetivo
El diálogo verbal que establezcas con tu hijo favorece la confianza que necesita para iniciar sus relaciones con el mundo exterior. Si el niño siente que el profesor es distante o que no se da cuenta de sus necesidades, compromete la detección de necesidades educativas y la seguridad personal del niño.
La respuesta saludable
Nombra lo que le dijo la maestra.
La otra respuesta
Responde que no le dijo nada o no se acuerda.
Esta respuesta indica que el vínculo de confianza necesario entre el niño y el adulto de referencia en la escuela está debilitado. En Preescolar, la detección de necesidades y la intervención temprana son vitales.
Refuerza su autoconfianza en casa, enseñarle que equivocarse es parte del aprendizaje y que tiene que volverlo intentar hasta que lo logre. Es fundamental hablar con el maestro para establecer una comunicación precisa y efectiva con el fin de fortalecer el apoyo mutuo en la tarea educativa. Las reuniones programadas pueden facilitar una comunicación más clara y la resolución de problemas.

Conclusión
Nadie conoce a tu hijo mejor que tú. Las preguntas y sus objetivos, son una buena base para que puedas preguntarle y sepas en unos minutos si tu hijo necesita ayuda.
Una recomendación: Dada la estructura actual del sistema educativo y a pesar de los mejores esfuerzos del maestro, tu única fuente de información continua es tú hijo. Es indispensable que tu hijo pueda hablar contigo sin miedo ya que si se siente amenazado es probable que te mienta o no te quiera contestar.
Referencias / Bibliografía
- Aulas más complejas y profesores sobrecargados: un estudio indaga en el “alarmante” deterioro emocional en las escuelas
- Manual del Curso – Taller de Escuela de Padres
- Valdés, A. A. y Sánchez, P. A. (2016). Las creencias de los docentes acerca de la participación familiar en la educación. Revista Electrónica de Investigación Educativa, 18(2), 105-115. Recuperado de http://redie.uabc.mx/redie/article/view/1174
- Por qué falla el sistema de educación – Dialnet.
- Desafíos y barreras para una participación efectiva de la familia en la educación
- Communicating With Parents 2.0: Strategies for Teachers
- The Communication Barriers between Teachers and Parents in Primary Schools
- Estrategias para promover la participación de los padres en la educación de sus hijos: el potencial de la visita domiciliaria