
Un nuevo marketing para crecer
Durante décadas, el modelo de marketing de muchas escuelas privadas se centró en construir una marca basada en la tradición. En un mundo con menos opciones, este enfoque funcionó muy bien. La reputación se construía con base en la percepción, en el prestigio de la institución y en la idea de que pertenecer a esa comunidad era una garantía de éxito.
Sin embargo, la sociedad ha evolucionado. La pérdida de matrícula en algunas instituciones educativas y la fundación de nuevas escuelas que prometen una atención más personalizada son una señal de que lo que funcionó en el pasado ya no es suficiente. Los padres de hoy buscan un valor tangible, un servicio de excelencia que les dé la certeza de que su hijo está recibiendo la educación que contrataron.
Esta evolución es un desafío y las instituciones que no hagan la transición tarde o temprano desaparecerán.
La evolución
La forma más sencilla de entender esta evolución es a través de la conversación que la escuela tiene con su comunidad.
- Una marca se enfoca en sí misma. Sus conversaciones giran en torno a sus logros, sus eventos, su infraestructura y su historia.
- Un servicio se enfoca en el cliente. Sus conversaciones se centran en el progreso del alumno, en sus retos y en cómo la escuela puede ayudarle a superarlos.
El problema es que, para tener esta conversación, se necesitan los datos.
Los datos
Estudios sugieren que entre el 90 y el 93% de la información que se genera en una escuela se usa una sola vez.
Tomemos como ejemplo una tarea. Un maestro invierte tiempo y esfuerzo en diseñarla, calificarla. Esta calificación solo tiene un uso: se promedia para la boleta del período. Y aunque el alumno la reciba calificada, la posibilidad de que esta pueda ser usada una segunda vez, es remota. Ni hablar de padres y directivos, ellos tendrán acceso a algunas de las tareas calificadas, pero no las suficientes como para que puedan hacer un seguimiento e intervenir si fuese necesario.
La calificación de una tarea es especial porque es la única medición de algo específico, ya sea un tema, subtema o tópico.
Por el contrario, una calificación de período es una medición abstracta que carece de contexto y la hace no accionable. ¿Qué temas están incluidos?, ¿Qué perdió el niño?, ¿Cuáles son los temas que tiene que volver a estudiar?. Si el maestro intentara incluir la información necesaria para cada alumno, la carga administrativa sería imposible de manejar.
Los padres solo oyen de la escuela al final de cada período o cuando algo anda mal. Generalmente cuando ya es muy tarde para tomar medidas.
¿Qué buscan los padres?, ¿Qué significa servicio de excelencia?
Para los padres, los hijos son lo más importante, pero no son lo único. En la mayor parte de los hogares, ambos padres trabajan, y tiempo, no es un recurso que tengan en exceso. Para ellos, información continua y de fácil acceso es indispensable.
Con esta información ellos pueden dar seguimiento sin perder tiempo e intervenir en el momento que detecten que el niño necesita ayuda.
Expediente Académico: El Motor de la Evolución
Expediente Académico es la única herramienta diseñada para ser parte del proceso educativo, apoyando a cada unos de los participantes con la información que les permita ser más efectivos en lo individual y lo colectivo. Es una plataforma que transforma la información de la escuela en el servicio de excelencia que los padres buscan. No solo automatiza la gestión de datos, proporciona una retroalimentación sobre el desempeño de los alumnos, período tras período y tema tras tema. Esto te permite identificar las áreas de oportunidad de forma rápida y planificar la enseñanza con datos reales.
El despliegue de la información de acuerdo al nivel de responsabilidad, permite a cada uno de los participantes en el proceso educativo coordinar sus esfuerzos.
Directores y coordinadores: Información de las actividades ligadas a los planes de estudio por alumno y grupo les permite tomar decisiones basados en datos.
Maestro: La carga administrativa disminuye y su trabajo es más efectivo. La plataforma le da la posibilidad de reutilizar planeaciones de ciclos anteriores, facilita la comunicación con los padres y le da la retroalimentación que le permite medir la efectividad de sus métodos y materiales. En resumen, las herramientas que necesita para guiar a sus alumnos al éxito, sin perder el enfoque en la enseñanza.
Alumno: La coordinación entre maestros, padres y directivos son el mejor respaldo que puede recibir.
La reputación de servicio
Expediente Académico le da a tu escuela la herramienta para construir una nueva reputación. Una que está basada en el servicio constante. Una reputación que convierte a padres felices en tus mejores promotores, que retiene a tus alumnos y que demuestra que tu escuela se preocupa genuinamente por el éxito de cada niño.
Es hora de cambiar el modelo. Es hora de regresar al maestro, al alumno y a su familia al centro de la educación.